lunes, 27 de septiembre de 2010

LA TAPADERA


Eso es lo que es la huelga general convocada para el próximo 29 de septiembre en todo el estado español. Una gran cortina de humo que tapara las vergüenzas de la clase política de este país; de los dirigentes sindicales y de la patronal.
Por que es una vergüenza que todo el proceso acabe en un día inactivo, en uno de los peores momentos económicos de la historia reciente, por no tener el suficiente conocimiento y lo que es peor, las suficientes ganas para llegar a un acuerdo necesario entre las tres partes que marean la perdiz desde hace meses.

Que el gobierno esta superado por la situación ya hace tiempo que lo sabemos, se conoce desde que estallo la gran crisis financiera en EEUU que todo eso se extendería como una gran mancha de petróleo. Y claro donde no se han tomado ningún tipo de medidas preventivas a ningún nivel, ha sido donde mas encharcados estábamos.

Si unos la previsión económica la han tenido metida en la nevera para descongelarla cuando fuera prácticamente imposible de aplazar medidas drásticas, los otros han ido apretando las tuercas para y por el malentendido “estado del bienestar”. Muy mal entendido, porque esa patina del bienestar enmascara la táctica de conseguir mayor poder adquisitivo a costa de muchas cosas, entre ellas las protestas por muchos desmanes que se han producido en nuestro país; empezando por las pre-jubilaciones, hasta las insostenibles mejoras conseguidas a través de chantajes por parte de los sindicatos y sus salvajes métodos de conseguir las cosas por las malas o por las peores.

Si ningún gobierno en este país ha tenido suficientes bemoles para emprender reformas de peso especifico en la negociación de las pensiones, los contratos, el déficit de la seguridad social, etc..etc.. ha sido básicamente porque no ha tenido nunca interlocutores que realmente piensen en sentarse a una mesa de negociación con los pies en el suelo, sin las ínfulas que gastan pensando que ellos son los que tienen agarrados por los huevos a todo un gobierno, a una patronal que nunca pondrá de su parte, y a todo un país porque si la gente tiene criterio propio, nosotros ya se lo quitaremos con un piquete informativo o una huelga salvaje en plena salida de vacaciones para la semana santa.

En resumen, que nadie quiere ser el que de el primer paso para reconducir esta vorágine de gasto publico, de déficit galopante en la seg. social o del mantenimiento de las pensiones mas allá del 2020, por poner tres ejemplos sangrantes sobre los que se supone giraran algunas de las consignas de la huelga del 29-S.

En este país deberíamos empezar a tener mas crédito para poder ponerse delante de un micrófono a agitar a todo el mundo y convocar huelgas sin mucho criterio (huelga convocada antes de saber la reforma definitiva, ni siquiera el fondo de la reforma). Y sobre todo más crédito para no tener que obligar de todas las maneras posibles a que los trabajadores no puedan ni siquiera llegar a sus puestos de trabajo. La credibilidad se logra siendo consecuentes, no dictaminando quien puede o no ejercer su libertad, la de decidir si estamos de acuerdo o no con la convocatoria de huelga.

Espero que a partir del 29 de diciembre, sea cual sea el seguimiento de la huelga general, todos sean conscientes de que el sistema necesita una revisión a fondo, el sistema político, el sistema laboral y el status de los sindicatos. A trabajar para que las protestas tengan una manera más racional de llegar a los medios, y sobretodo que no perjudiquen siempre a los únicos que no podemos hacer nada ni para bien, ni para mal.

martes, 21 de septiembre de 2010

Desde el respeto

Me es imposible frivolizar sobre un tema tan profundo como pueden ser las creencias de cada persona acerca de la muerte, la perdida de un ser querido, una experiencia en la que todos durante nuestra vida nos hemos de enfrentar como meros espectadores y como parte pasiva o activa, ya al final de esta.
Hoy me ha golpeado de lejos, pero de aquellas formas repentinas que dejan huella aunque ni siquiera conocía a la persona que nos ha dejado. Dieciocho años llenos de sueños cortados de raíz en menos de 24 horas.
Como padre rápidamente en estas situaciones piensas en como te sentirías al encontrarte en una situación similar, la perdida de un hijo joven, y realmente el mundo se vuelve del revés.
Nunca he creído en la religión o creencias para explicar el porque estamos en este universo, el principio y final de nuestra existencia. Tal vez es este gran vacío el que me da una gran inseguridad ante el destino final. Pero no hablo de mi fin, sino del de mis seres queridos, cotidianos, amigos o conocidos, unos momentos que por sabidos que llegaran no consigo asimilar o intentar explicarme.
Hoy un pensamiento vago, insustancial ante el momento vivido, me ha venido a la cabeza y por lo menos ha aliviado algo mi espíritu desasosegado.
Porque algo en todos nosotros que compartimos no puede desaparecer, cada pensador, filosofo o teólogo lo puede llamar como queramos. La ciencia le llama energía, la filosofía alma, y la teología espíritu, siendo cierto que todos tenemos ese poso que interactúa para bien y para mal con nuestros semejantes, con el medio, la naturaleza y el infinito.
Sí no sabemos como se creo el universo, de donde surgió la materia, donde hemos de buscar los limites del infinito que lo sostengan, porque no creer en que esta energía que nos hace nacer, vivir, querer y odiar se transforma en algo etéreo que vuelve al origen, el universo, y desde siempre y para siempre sigue entre nosotros. Sin identidad pero que esta entre nosotros para seguir dándonos ganas de vivir, de amar y de soñar por siempre y para siempre. Y que allí estará esperándonos hasta que nosotros traspasemos el umbral del cuerpo.

Nunca he encontrado sentido a las oraciones, pero si en el pensamiento. Hoy esta dedicado a alguien que no he conocido, pero estoy seguro que seguirá acompañando a los que para siempre añoraran su presencia.

Hace poco mi hijo de cinco años me decía que si las personas que mueren van al cielo eso quería decir que estaban en las nubes.

La idea me enterneció.

lunes, 13 de septiembre de 2010

Y DE QUE HABLAMOS?


Ves la tele?
No.

En la cotidianidad nocturna hay varias rutinas de las que parece imposible escaparse; ducha, cena, bronca con los niños por los deberes/acostarse/lavarse los diente, y la tele. Si esa tele que veíamos todos.
Incluso en la gloriosa historia de televisión más reciente tenemos ejemplos que nos unen como personas ante sensaciones; el 1er GH, OT, y muchas series que todos hemos seguido a veces simplemente por estar enganchados al comentario matutino en la oficina, cafetería o compañero de gimnasio. Era bastante impensable que cualquiera de estos fenómenos pudiera pasar desapercibido para cualquiera que este integrado en el grupo, a favor o en contra también es verdad, pero estando al tanto de lo que debía criticar con el café de la mañana.
Hace tiempo que todo esto se esta perdiendo, o puntualizo, lo estoy perdiendo.
Ya sin entrar en las reiteraciones de programas, formulas, temporadas que no consiguen salir de bucles vacíos de contenidos y en un panorama televisivo sin prácticamente innovaciones, apostando por lo ya contrastado, la función social de la televisión incluso dentro de la familia esta perdiendo protagonismo. La nuevas formulas para recibir los contenidos me tienen por un lado asombrado, y por otro un poco perdido.
Uno de los grandes problemas de siempre ha sido poder estar delante de la tele justo el día y la hora en que el programa grande y por el que llevas toda la semana esperando se emite. Esto esta pasando a mejor vida, no siendo en este momento las descargas las principales culpables de destrozar la parrilla televisiva. Desde hace ya unos cuantos meses el servicio de Videoclub de ONO nos ofrece (televisión por cable) un gran archivo de contenidos, series y otros programas, para degustar cuando y como quieras. Gratuitos o por una cuota por visionado, el momento y la cadencia para ver cualquier serie o programa de televisión lo eliges tu, o tu familia. Imagino que otras plataformas también ofrecen o ofrecerán esta oportunidad, y a lo que voy, desaparecerá de esta manera la coincidencia con el compañero de tertulia para comentar lo visto la noche anterior.
Es una pena, ya que mucha de la conversación que sostiene amistades de despacho eran por apoyar al mismo triunfito en la edición V del citado concurso. En contra hemos conseguido poder contestar a la pregunta siempre maliciosa; ¿Ves la tele? Con un rotundo NO…. Yo veo lo que quiero……


martes, 7 de septiembre de 2010

LO PROMETIDO...

Despues de los primeros días posteriores a la vacaciones de verano de este 2010, y ya recuperado del síndrome postvacacional, me gustaría enseñar algunas de las fotos que me he llevado para casa. Creo que la palabra que las define es serenidad, porque cuando viajo y contemplo el tiempo, lo que en realidad busco es la esencia...


San Jose de Cabo de Gata, "amanece que no es poco"


Faro de cabo de gata, 5 de agosto a las 18:36 " al arrullo del atardecer..."

y el mejor remedio para el cutis; unas buenas vacaciones en familia