Sí, he de escribir en el blog, porque desde Reyes que no me he estrujado el cerebro lo más mínimo.
¿Qué ha pasado desde entonces?
No mucho, oigan, y mejor tomárselo a chufla, porque debí pisar algo en la cabalgata…(seguramente del camello del rey negro).
Pues que esta crisis esta tocando las narices. Y no porque haya tenido que dejar de ir al Mcdonal o al BurriKin con los niños. No, ni siquiera mi mujer y yo hemos evitado nuestras copiosas cenas en el buffet libre del chino de la esquina. No, las narices las toca todo el mundo; los clientes que no pagan, los proveedores que te dejan colgado con mentiras o medias verdades, la tele que no sabe hablar de otra cosa, incluso los magníficos mails de cachondeo que llegaban ya no salen de hablar de políticos chupa-poltronas o de atracos a mano armada en los extractos de cualquier caja o banco que se precie.
Y claro, Hacienda, que como somos todos, todos nos toca apechugar. Un estado de eterno stress cada vez que el cartero se le ocurre picar a la puerta del despacho. En estos dos meses largos me he carteado más con la jefa de gestión de la administración que me toca soportar que con cualquiera de vosotros, a los que evidentemente quiero mucho más.
En fin, que las reuniones de amigos y/o amigas han caído en picado, no se si porque cada vez me aguantan menos o porque los €€€ ya no dan para tantas cervezas. Lo dicho, que la crisis esta tocando las narices.
A por cierto, ya que se ha enterado todo el mundo, y nadie de vosotros ha evitado esbozar una pequeña sonrisa al enterarse, pues decir que me ha tocado la varicela. Sí eso que les pasa a los niños y que te salen granos por todo el cuerpo (efectivamente, por todo el cuerpo, y no especificare más). Unos diez días de insufrible picazón, dolor de cabeza y ponme aquí esa pomada, que sin ser grave, si que toca los cojones…vamos COMO LA CRISIS...
¿Qué ha pasado desde entonces?
No mucho, oigan, y mejor tomárselo a chufla, porque debí pisar algo en la cabalgata…(seguramente del camello del rey negro).
Pues que esta crisis esta tocando las narices. Y no porque haya tenido que dejar de ir al Mcdonal o al BurriKin con los niños. No, ni siquiera mi mujer y yo hemos evitado nuestras copiosas cenas en el buffet libre del chino de la esquina. No, las narices las toca todo el mundo; los clientes que no pagan, los proveedores que te dejan colgado con mentiras o medias verdades, la tele que no sabe hablar de otra cosa, incluso los magníficos mails de cachondeo que llegaban ya no salen de hablar de políticos chupa-poltronas o de atracos a mano armada en los extractos de cualquier caja o banco que se precie.
Y claro, Hacienda, que como somos todos, todos nos toca apechugar. Un estado de eterno stress cada vez que el cartero se le ocurre picar a la puerta del despacho. En estos dos meses largos me he carteado más con la jefa de gestión de la administración que me toca soportar que con cualquiera de vosotros, a los que evidentemente quiero mucho más.
En fin, que las reuniones de amigos y/o amigas han caído en picado, no se si porque cada vez me aguantan menos o porque los €€€ ya no dan para tantas cervezas. Lo dicho, que la crisis esta tocando las narices.
A por cierto, ya que se ha enterado todo el mundo, y nadie de vosotros ha evitado esbozar una pequeña sonrisa al enterarse, pues decir que me ha tocado la varicela. Sí eso que les pasa a los niños y que te salen granos por todo el cuerpo (efectivamente, por todo el cuerpo, y no especificare más). Unos diez días de insufrible picazón, dolor de cabeza y ponme aquí esa pomada, que sin ser grave, si que toca los cojones…vamos COMO LA CRISIS...


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