Tenia ganas de volver a escribir.
Es lo que tiene no llevarse de vacaciones el portátil, en cuanto coges un lápiz y te dispones a plasmar en un papel tus momentos de lucidez, aparece el cansancio de escribir, tachar, rehacer ciertas líneas… en fin, la manera en como se ha escrito desde siempre, porque no me imagino a las grandes letras de todos los tiempos plasmando sus obras de otra manera que a través de su pulso. Pero para nosotros los que hacemos nuestros pinitos con un word y un corrector ortográfico, esta nula capacidad nos distancia del resto de literatos como tales, aficionadillos que somos al fin y al cabo.
Es lo que tiene no llevarse de vacaciones el portátil, en cuanto coges un lápiz y te dispones a plasmar en un papel tus momentos de lucidez, aparece el cansancio de escribir, tachar, rehacer ciertas líneas… en fin, la manera en como se ha escrito desde siempre, porque no me imagino a las grandes letras de todos los tiempos plasmando sus obras de otra manera que a través de su pulso. Pero para nosotros los que hacemos nuestros pinitos con un word y un corrector ortográfico, esta nula capacidad nos distancia del resto de literatos como tales, aficionadillos que somos al fin y al cabo.
Reset. Porque ya he vuelto, y he traído la maleta llena. Como el sol que llevo en mi piel, que se disipara en algunas semanas, supongo que cuando abra esa maleta poco a poco se escaparan las sensaciones y recuerdos de momentos de estas semanas vividas con intensidad, para dejar simplemente un deseo de volver a vivirlos.
Otra vez hemos buscado lugares tranquilos, con contacto directo a la naturaleza, una naturaleza que cada vez es mas esquiva, más huraña con los que la transgredimos y seguimos diciendo añorarla en nuestro día a día. No nos hemos librado de aglomeraciones, cada vez mas difíciles de evitar, pero si prescindes de ciertas comodidades todavía se encuentran lugares que por su situación y calor consiguen mantener la ilusión durante un par de semanas de una vida mas pausada, que alienta los lazos entre las personas a la vez que te acerca a un entorno que debería ser mucho mas natural que difícil de encontrar.
Me quedo con la convivencia intensa con los que te rodean, algo que durante todo el año es difícil, y con esas tardes de verano serenas a las puertas del pirineo.
Me quedo con la convivencia intensa con los que te rodean, algo que durante todo el año es difícil, y con esas tardes de verano serenas a las puertas del pirineo.
Espero que en un año no pierda la capacidad de asombrarme de sensaciones que ya no son nuevas para mi, pero que siguen marcándome intensamente.
