
HOLA MICHAEL
Le he dado vueltas a esta entrada, y al final he decidido escribirla, no como homenaje sino como algo propio, algo que todos llevamos dentro; la obligación de aceptar la muerte, el derecho a enfrentarnos a ella, la tragedia de asumir que no tiene remedio.
Hola y no adios, porque despues de muchos años sin escucharle, sin ver su cuerpo moverse tal como se movia, ahora vuelvo a disfrutarlo.
El día 26 de Junio, y disfrutando de un largo fin de semana tras la verbena escuche la noticia de la muerte de Michael Jackson, El rey del pop, el artista completo que durante la década de los ochenta me fascino por sus dotes impresionantes para el baile y la música.
Es muy curioso que la noche del 23 (la misma verbena) no se muy bien porque, les puse a mis hijos el único CD que tengo de Michael Jackson, un recopilatorio con las canciones mas famosas ya que me lo habían pedido alguna vez. Parecía algo premonitorio, ya que a partir del día siguiente se ha convertido en el CD más escuchado en la lista de los principales de viaje de mi coche. Realmente están fascinados con esta música, más cuando este último fin de semana compre un también recopilatorio pero de sus videos, incluyendo el magnifico THRILLER, los cuales han visto una y otra vez.
Estas semanas que llevamos con el “tributo a Michael”, han activado cierta nostalgia de una época, unos amigos perdidos y un momento que viví cuando tan solo era un adolescente (tenia 16 años en el estreno de “Thriller”). No es solamente su música, es una cantidad de recuerdos que han reflotado gracias a estas canciones, estas imágenes, que tal vez las he ido viendo de tanto en tanto por los medios, pero que ahora significan algo más para mi.
Es tal vez el primer gran ídolo de juventud que fallece, prematuramente desde luego, al contrario de otros grandes mitos de la música que descubrí después de dejarnos (Freddy Mercury p.e.), y es el primer gran estrella que nos marco hace ya mucho tiempo por lo que hoy nosotros tampoco estamos tan lejos de sus pasos en el tiempo.
M. Jackson como tal había dejado de existir hace mucho tiempo para mi, al igual que los años ochenta se diluyeron en mi vida al quemar etapas, él se había desdibujado conforme sus obsesiones, imagen y apariciones públicas distaban mucho de ceñirse a motivos musicales. Su carrera también se paro en aquellos momentos, y tan solo nos quedaban diez años (1979-2000) aproximadamente de creatividad brutal y de una exuberante manera de vivir el ritmo, a la vez que una inimitable forma de bailar que ahora sigo admirando cada vez que le veo en estos viejos videos de los ochenta.
Mi pesar por tanto no es porque este personaje nos haya dejado de una manera sorpresiva, ya que a su manera ya no existía para mi, lo que he perdido con él ha sido la frágil seguridad de que todavía mis sueños de juventud seguían vivos en mi espíritu. Ahora cuando la música me trasporta a esos años, tengo constancia de que han pasado demasiados años, y tan solo son una parte escondida en mi cabeza, pero que me ha sorprendido descubrirlo porque al igual que hasta ahora estaban dormitando, cuando pase esta fugaz retrospectiva, y todo quede engullido por el día a día, por las obligaciones y por las necesidades diarias, estaré un poco más lejos de aquel chaval que alucinaba viendo como Michel Jackson era capaz de marcar el ritmo de una generación.

Siempre tendremos tu pasos.