jueves, 23 de abril de 2009

Para mis mujeres preferidas:



Que tengais un dulce Sant Jordi y os llegue vuestra rosa llena de amistad y un poquito de amor.

lunes, 20 de abril de 2009

TODO ES OUTLET

TODO ES OULET, hasta los sentimientos
Por desgracia, con la vida, la costra que nos va empapelando el corazón se vuelve menos impermeable, pocas cosas suelen filtrarse poros adentro y tocar el botón de “piel de gallina” que cualquier ser humano tiene, pero que muchos dejamos de sentir.
Desde las épocas en que un beso, el roce de una piel o simplemente una bajada de ojos podía llegar hasta la esponjita que teníamos aquí en el pecho, para que bombeara con un poco más de fuerza, hasta el hastiado bombardeo diario de estímulos caducos y en hibernación que nunca llegan a su destino, en nuestra madurez nos dejamos ir en el suspiro de lo que fue aquella sensación olvidada y que guardas muy bien en tu álbum de olores perdidos y sabores nunca repetidos.
Pero hay que vivir, y sonreír porque con una sonrisa seguramente la tenue luz del sol pude despertar algo más aquellas fotos grabadas en tu retina. Tienes que salir de la cueva y abrir otra vez la parte mas inocente de tus ojos para volver a ver igual que veías, sentir igual que sentías.
¿Utopía? No, supervivencia, porque no podemos vivir sin sentir el aroma de la piel deseada …. Sin acariciar el pelo de nuestro amor. Disfrutar de la mejilla de un niño, un abrazo y un beso puede ser un buen momento para relajar la mirada y volver a sentir que el corazón bombea de nuevo pequeños destellos de placer hacia tu piel.
Si en esta semana tienes la necesidad de demostrar tu cariño no desperdicies la ocasión, relaja tu piel, tus parpados y mira al sol, creo que nos sonreirá y te demostrara que con uno de sus rayos es posible todavía sentir el calor de alguien querido, alguien a quien no te importaría regalar tu tesoro más guardado: un suspiro, un te quiero y tal vez un beso.



Feliz Sant Jordi, 23 de abril de 2009.

jueves, 16 de abril de 2009

MI VENTANA INDISCRETA



Que seductor es estar en una tribuna anónima, en la que personajes, ocasiones y objetos viven delante de tus ojos.
Quien no se ha parado alguna vez en la ventana de una habitación y puesto ojo avizor a todo lo que ocurría delante de sus narices. Personajes, motivos que trazan líneas de sus vidas delante de ti, sin sentido pero cargados de un halo de misterio aunque el quehacer que les ocupe sea rutinario, monótono.
Y es que todo se torna misterioso si no tiene un per sé, un hilo conductor detrás. Cualquier transeúnte que gira la vista hacia varios lados de la calle se puede volver de pronto demasiado misterioso para no seguirlo con la mirada hasta que se diluye mas allá del paso de cebra en la esquina.
Me viene esto a la cabeza por la situación de mi puesto de trabajo. Delante mío tengo una ventana que desde un primer piso otea tres fachadas de edificios con sus correspondientes balcones. Mujeres y hombres, no muchos a decir verdad, pero suficientes para que alrededor de varios minutos al día capten mi atención para elaborar teorías y atizar criticas de comportamientos incomprendidos. Hoy como casi cada tarde a las cinco ha aparecido uno de los protagonistas de mi particular película. En mangas de camisa, mi objetivo se ha paseado como siempre por el largo de su terraza, ha encendido un pitillo y se ha plantado mirando a lo alto. Evidentemente alguien le prohíbe fumar en casa, porque por sus actos los conoceréis y no estoy viendo a una persona cuidadosa que intenta no ensuciar su casa con el humo del tabaco, de eso estoy seguro porque hoy ha escupido hasta nueve veces balcón abajo. Tiene excusa, esta muy cerca de la baranda de la terraza y de tanto en tanto mira a la acera por si pasa alguien, o esto quiero imaginarme.
Durante la tormenta de esta mañana en la que el día cambio por la noche en un abrir y cerrar de gradalux he visto aparecer una pareja de jóvenes. Ella ha mirado las bolitas blancas que han empezado a caer y él con el torso desnudo y con una toalla por encima ha sacado la cabeza para que le golpeara el granizo que ha estado durante unos cinco minutos atacando el suelo. ¿estudiantes? Esta claro que no demasiado aplicados, o tal vez sí, pero a otros tipos de estudios personales.
Y son muchas las ventanas que reflejan la luz en vez de descubrir sus secretos, líneas vitales anónimas que andan detrás de esas cortinas, y que nos seducen con historias diarias, tristes, divertidas o simplemente intrascendentales.
Alguien se puede resistir a mirar?